lunes, 18 de noviembre de 2013

1407 Graymalkin Lane - 1x10

La acción del capítulo arranca en el apartamento del difunto padre de Warren, donde Pietro y Forja – al igual que el propio Warren – han escuchado la confesión completa de Charles Xavier sobre lo que sucedió en Arma X y el intento por parte de Eric de emplear al – ahora difunto – hijo de Charles como arma de destrucción masiva contra los humanos, a modo de venganza por las atrocidades perpetradas en el programa Arma X. Pese a la incredulidad inicial de Warren, acaba tomando partido por Pietro cuando éste – contraviniendo “planes” que Forja le recuerda que deben cumplir - fuerza a Xavier a ayudarlo para encontrar tanto a Eric como a Wanda. Para dar con ellos, Forja les muestra lo que ha sido capaz de descubrir infiltrándose en las bases de datos de Industrias Trask: pese a que habían sufrido alguna clase de atentado “hacker” que había inutilizado sus sistemas, la corporación había logrado volver a poner en funcionamiento un dispositivo capaz de rastrear el gen “X” a gran escala. Aunque para ello necesitarían un telépata. Resignado, Charles acepta cooperar en ese asalto a Industrias Trask, aun sabiendo que una vez localizados sus objetivos Pietro le forzaría a “liberar” las mentes tanto de Eric como de Wanda. Sin embargo, no llegan siquiera a salir del apartamento: éste sufre el ataque quirúrgico de un comando de asalto perteneciente a fuerzas de SHIELD. Pietro, Forja y Charles son neutralizados y capturados, siendo Warren el único que logra escapar de ellos.

Entre tanto, amanece en los bosques del condado de Salem County. Allí, Eric pasea entre la espesura tratando de despejarse de los fuertes dolores de cabeza que sufre: aunque él no lo sepa, lleva tiempo sin recibir el reforzamiento psíquico que Charles realiza sobre su psique… y ésta se está comenzando a recuperar, tratando de mostrarle – a través de dolorosísimos sueños y visiones – la verdad de lo que pasó con sus hijos, Pietro y Wanda, a quienes cree víctima de un accidente de tráfico. En su paseo matutino por el bosque, Eric tropieza con Calisto que, acompañada de dos de los últimos Morlocks que le son fieles, ha decidido dejar atrás el refugio encontrado por Scott – actual líder Morlock – y llevarse consigo varios de los fardos de droga que encontraron ocultos en la vieja granja. Eric, aprovechándose del ego herido de Calisto, consigue forzarla a que suelte los fardos. Sin embargo, no impide que ella se marche con sus dos acompañantes, Máscara y Chico-Pájaro.

"No sé de qué vas, Lensherr... pero algo me dice
que no te conformarás con ser el segundo de Scott al mando de los Morlocks..." - Calisto 
Al mismo tiempo, Jean aguarda junto a un inconsciente Jason Wynegarde en la habitación de hospital al que fue trasladado tras salvar a la joven de lo que parecía un atentado contra su vida. Jean recibe la visita del detective Bishop, de homicidios. Éste le hace algunas preguntas sobre su relación con Jason y el atentado, entregándole una tarjeta a la que poder llamarlo “si recuerda alguna cosa más”. Tras su marcha, Jason no tarda en recuperar la conciencia, lamentándose por haber puesto a Jean en peligro. Le explica que teme que Emma esté detrás de ese atentado. “No es la primera vez que lo intenta…” advierte a Jean, asegurándole que conoce a Emma y sabe que es peligrosa. Que está trastornada y que, a menos que alguien la detenga, no parará hasta hacerle daño a él… y a la gente que le importa (incluyendo a Jean).

Mientras, en la vieja granja de los Summers, Scott coordina a los Morlocks en la restauración del viejo granero. Tiene lugar entonces la visita del sheriff Cardigan, representante de la ley local. Con los Morlocks debidamente ocultos, Cardigan pide a Scott acreditación sobre su derecho de propiedad sobre la granja. Scott consigue que el sheriff dé media vuelta recordándole que necesita una orden de registro para poner un pie en su propiedad. El sheriff se marcha… no sin antes realizar una velada amenaza contra Scott. “Espero que tenga muchos amigos que le protegan, Summers… los va a necesitar”. Descubrimos como espectadores que dentro del todoterreno del sheriff, están varios de los matones a los que Scott y Eric expulsaron de la granja el día anterior y que habían venido para llevarse los fardos de droga que había ocultos allí.

Coincidiendo con la marcha de Cardigan, Eric regresa a la granja y cuenta a Scott lo ocurrido con Calisto. Tiene lugar un pequeño enfrentamiento entre ambos cuando Scott se niega a quemar los fardos de droga: los Morlocks comienzan a tener hambre y piensa vender la mercancía para garantizar la supervivencia de su gente. Eric, en contra de eso, es quien acaba imponiendo su voluntad, recordándole a Scott que aun le queda mucho para ser líder y que “sin mi, no estarías al mando de los Morlocks”. Furioso, Scott se marcha dando un puñetazo contra una de las paredes y estando a punto de perder el control de sus rayos ópticos. Con Scott fuera de escena, Eric da órdenes a los Morlocks de que quemen los fardos de droga.

Clark Gregg
es el Agente Phil Coulson
Entre tanto, Charles despierta a bordo de un furgón de SHIELD. Allí, el agente Coulson le agradece su cooperación en la captura de los peligrosos terroristas Pietro Maximoff y Forja. Gracias a la intervención de su amiga Valerie Cooper, Charles es puesto en libertad y contempla como se llevan en helicóptero a Pietro y Forja, camino de unas instalaciones de máxima seguridad. Pietro trata de advertir a Charles de que si no les ayuda a escapar, están muertos. “¿Es que no lo ves? ¡Ellos están tras esa red que trafica con gente como nosotros! ¡Si no nos ayudas… eres cómplice de estos carniceros!”. Charles ignora las peticiones de Pietro y contempla como el helicóptero se marcha… mientras alguien desde una de las azoteas lo espía a él a través de un rifle de francotirador. Vemos que se trata de Mística, que se ha infiltrado entre los agentes que SHIELD tenía destacados en torno al perímetro.

Al mismo tiempo, en una de las azoteas del Soho, Warren pone fin a su huida. Confuso y ocultando sus alas mediante un guardapolvo robado, trata de poner orden a sus pensamientos. Está a punto de entrar en un viejo local que solía frecuentar cuando aun llevaba una vida fácil como niño rico, cuando tropieza con Sebastian Shaw. Éste, acompañado de sus guardaespaldas, reconoce al joven y, sabiendo de su situación – presuntamente muerto y perseguido por Arma X – decide darle cobijo. Warren acepta su oferta de recibir refugio bajo el techo del Club Fuego Infernal. Sebastian le explica que Eric, Jean y McCoy se encuentran también bajo su protección, y que Emma – “a la que sé que le unía algo más que una bonita amistad” – consiguió escapar del comando que asaltó la Mansión Xavier. Sin embargo, Sebastian le explica que Charles murió en un accidente de avión. Warren le oculta que eso no es cierto: que Charles sigue con vida. Pese a que Sebastian sabe que Warren le oculta algo, no ha conseguido saber qué es. Lo único que le cuenta es que Scott Summers consiguió escapar también… pero que lleva varios días desparecido (posiblemente presa de los mismos que asaltaron el último escondrijo en donde el propio Warren había encontrado cobijo).

En otro punto de la ciudad, en el Club Fuego Infernal, Jean regresa de su visita al hospital y se encuentra con Emma esperándola junto a la cama en la que yace, comatosa, Wanda – la hija de Eric. Ambas se disponen a sondear juntas la mente de la joven, sin embargo Jean aguarda que Emma ya se encuentra en trance y dentro de la mente de Wanda para poner sus manos en las sienes de Emma, ¡entrando así en su cabeza aprovechando que tiene la guardia baja!

Mientras tanto, en la vieja granja de los Summers, Eric trata de aliviar tensiones con Scott. Mientras le ayuda a vendar las magulladuras que se ha provocado en los nudillos, le deja claro que no ha querido discutirle su liderazgo sobre los Morlocks, pero que aun le queda un largo camino por recorrer para llegar a ser un líder sólido. En ese preciso momento, Caliban irrumpe en la improvisada enfermería que se ha montado en la cocina de la granja: ¡acaban de encontrar en el bosque a un malherido Chico-Pájaro! Éste, con una terrible herida de bala en el estómago, apenas logra susurrar algo antes de caer inconsciente: “tienen a Calisto… ellos… los traficantes… en el recodo del río…”

Dentro de la mente de Emma, Jean trata de buscar recuerdos del tiempo que la joven pasó en Heaven´s Fields, la escuela para niños “especiales” en la que trabajó Jason Wynegarde y donde ambas – tanto Emma como Jean – pasaron su infancia. Para su sorpresa, Jean se descubre atravesando los pasillos de la escuela de Xavier. Llega hasta un dormitorio donde un avatar de Emma, asumiendo su forma infantil de doce años, le dice que ella no debería estar ahí. La psique de Emma se resiste a que Jean descubra nada sobre ella y trata de expulsarla. Jean resiste y consigue derrotar en un combate psíquico a Emma, derribando uno de los muros de la habitación que deja al descubierto una biblioteca… donde cada libro recoge un fragmento de la memoria de Emma.

Emmy Rossum es Wanda Maximoff
Por su parte, Emma se encuentra dentro de la mente comatosa de Wanda. De nuevo, tal y como le ocurriese a Jean la primera vez, se descubre en medio de Central Park. Allí, la risa de un niño llama su atención. Sin embargo, las defensas psíquicas interpuestas por Charles Xavier la impiden llegar a saber quien es ese crío, dejándola fuera de juego antes de poder hacer nada.

Mientras tanto, en los bosques de Salem County, Eric y Scott llegan hasta el recodo del río, a tiempo de evitar que los traficantes den buena cuenta de Calisto. Ayudado de los poderes magnéticos de Eric, Scott lanza un potente rayo óptico que neutraliza al grupo al completo de los traficantes. Agradecida, Calisto toma su mano cuando Scott la ayuda a incorporarse, dejando claro que pese a ser el nuevo líder de los Morlocks no alberga rencor hacia ella.

Al mismo tiempo, en el Club Fuego Infernal, Warren es guiado por Tessa - otra de las secretarias personales de Shaw - a través de los pasillos del edificio cuando, pasando por una de las puertas entreabiertas, reconoce a Emma y a Jean… y ve como la primera de ellas sangra por la nariz de forma alarmante mientras la segunda tiene puestas sus manos sobre las sienes de Emma. Pensando que Jean pueda estar haciendo alguna clase de daño a Emma, Warren se lanza contra ella interrumpiendo la conexión psíquica de ambas. Eso provoca que Jean, que estaba a punto de leer uno de los “libros-recuerdo” de Emma dedicado a Shaw, sea incapaz de descubrir nada más que la primera página del mismo… el cual muestra un jeroglífico egipcio muy antiguo en el que unos sacerdotes vestidos de blanco y negro respectivamente rinden pleitesía a una especie de entidad mística. Un pájaro de fuego. De vuelta al mundo real, Jean se muestra confundida al encontrar a Warren zarandeándola y preguntándole qué le estaba haciendo a Emma. La escena termina con Shaw apareciendo por la puerta, a quien Tessa había llamado ante el extraño arrebato del joven. Para desviar sospechas, la reacción de Jean es la de lanzarse sobre Emma como quien no sabe qué le ha podido pasar y tratar de despertarla… sin éxito.

Mientras, en un pequeño restaurante de otra zona de Manhattan, Charles llama por teléfono a Valerie Cooper. Ésta le informa que el transporte que llevaba a Pietro y Forja fue atacado: ambos escaparon y el agente Coulson acabó en el hospital. Valerie le informa de que en SHIELD sospechan que todo haya sido una trampa urdida por el propio Charles, por lo que se ha convertido en blanco prioritario. Además, Valerie le dice que todas las unidades de SHIELD están en alerta ante la crisis que está teniendo lugar en la pequeña nación caribeña de Genosha, donde un golpe de estado ha “calentado” una situación de por sí inestable. Valerie recomienda a Charles que desaparezca del mapa durante un tiempo, que busque refugio en un lugar seguro. Tras colgar el teléfono y salir a la calle, Charles se dispone a abandonar Nueva York, justo cuando una voz familiar le llamada a sus espaldas: “¿Pro… profesor?”. Al darse la vuelta se tropieza con una temblorosa y atemorizada Jean que, con lágrimas en los ojos, le dice que desde que consiguió huir de la mansión ha estado siendo perseguida por los hombres de Arma X. Le cuenta que el resto – Warren, Scott, Eric… - han muerto, asesinados por ellos. Le pide que la lleve a un lugar seguro y, pese a las sospechas iniciales de Charles (Jean le dice que leyó la mente de uno de los soldados que atacaron la mansión y que por eso sabe que eran de Arma X), lo cierto es que de momento pone rumbo en dirección a la isla Muir.

Mientras, en la granja de los Summers, Scott y Eric deciden regresar a Nueva York y reunirse con McCoy y Jean. Scott, al escuchar su nombre, decide que esa es la razón definitiva que inclina la balanza para dejar el liderazgo de los Morlocks en alguien que lleva más tiempo que él haciéndolo: Calisto. Ésta acepta encargarse de los Morlocks en ausencia de Scott, mientras éste y Eric ponen rumbo de vuelta a la gran ciudad.

"Créame, señorita Grey... el Club Fuego Infernal
sólo quiere lo mejor para usted." - Sebastian Shaw
Al mismo tiempo, en el Club Fuego Infernal, Jean y Warren se encuentran en el despacho de Sebastian Shaw. Warren acaba confesando que, en efecto, interrumpió la sesión psíquica de ambas porque pensó que Jean le estaba haciendo daño a Emma. Shaw pide hablar a solas con Jean y cuando Warren se ha ido, Jean se sorprende al descubrir que, lejos de lanzarle una reprimenda, Shaw parece extrañamente complacido por lo que ha hecho Jean, como si estuviese orgulloso de verla hacer gala de ese poder. Por otro lado, Jean le dice que puede haber alguna clase de sello psíquico implantado en la mente de la chica en coma, Wanda, y se pregunta quien ha podido hacer algo así. Shaw le dice que hay gente muy poderosa capaz de hacer cosas como esa. Gente como su “amigo” Jason Wynegarde. Shaw trata de ponerla en contra de Jason, pero al sentirse incómoda ante las “libertades” que se toma Shaw – poniendo sus manos sobre sus hombros e invadiendo su espacio personal – Jean abandona el despacho de forma brusca, dejando a Shaw contemplando uno de los grabados egipcios que decoran la estancia y que es exactamente igual al que vio Jean en la mente de Emma.

El capítulo se cierra con un montaje musical en el que vemos a Charles conduciendo rumbo a isla Muir junto a una adormecida Jean… la cual, en un momento determinado, abre los ojos mostrando a la cámara como cambian a un color amarillo: ¡es Mística!

Emma Frost
ha cazado un ángel...
Por otro lado, Warren se encuentra en sus nuevos aposentos del Club Fuego Infernal viendo las noticias que hablan tanto de la aparición del enmascarado Ángel Guardián de Manhattan como de los últimos rumores que apuntan a que el heredero del Imperio Worthington, presuntamente muerto en accidente de avión, ha sido visto rondando por Manhattan. Emma entra en la habitación, apagando la televisión y llevando a Warren de la mano, camino de su dormitorio.

En el pasillo, Jean va camino de su habitación cuando ve a Warren de la mano de Emma perderse en sus aposentos. Sintiéndose doblemente traicionada por él, Jean se encierra en la ducha, bajo un chorro de agua fría. Frustrada, confusa y enfadada, el agua comienza a convertirse en vapor al contacto con el cuerpo desnudo de ella. Las nubecillas de vapor adoptan poco a poco la forma de un pájaro que, con sus alas, envuelven a la joven Jean.

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