“Mientras las fuerzas navales norteamericanas aun rodean la
bahía de Genosha, comienzan a llegar las primeras confirmaciones por parte del
primer ministro genoshanos, David Moreau, sobre la derrota total de las fuerzas
rebeldes que intentaron tomar el control del país, hace apenas tres días… Trish
Tylby nos informa sobre el terreno. Trish…”
“Lo que ven a mi espalda es una de las unidades motorizadas
de los magistrados, el nombre por el que se conoce a la infantería genoshana. Viendo
el ambiente festivo que se respira entre sus tropas, parece que la navidad se
haya adelantado… espera un momento… ¿qué es eso, en el cielo?”
El cámara de la reportera realiza un rápido enfoque al
cielo. En la distancia, se atisba a ver dos figuras que acaban de saltar en
paracaídas de un avión. La reacción de los magistrados genoshanos no puede ser
más abrupta: entre gritos, obligan a los periodistas a dejar de grabar mientras
se ponen en marcha, dispuestos a interceptar a los paracaidistas.
Pocos minutos después, no muy lejos del suburbio de favelas
en el que se encontraban los magistrados y los periodistas; Eric Lensherr ayuda
a la joven Jean Grey a recuperarse de la impresión que le ha causado el salto
en paracaídas. Apenas Jean ha dejado de vomitar, ella y Eric son emboscados por
un pequeño grupo de guerrilleros, encabezados por una joven nativo-americana
que los encañona con una extraña pistola. Se trata de Forja y no oculta su
sorpresa al descubrir que Eric Lensherr forma parte de “los refuerzos” que Shaw
había prometido al general Cortez. Forja, que ha oído hablar mucho de Lensherr
a través de su hijo, Pietro, sabía que los rumores de su muerte eran falsos.
Pero encontrarlo así, de repente, la sorprende… lo bastante como para que una
súbita emboscada por parte de los magistrados la pille desprevenida. Pese al
impresionante despliegue de poder del que hacen muestra tanto Eric como Jean –
arrojando por los aires el pesado todoterreno de los magistrados – Forja
termina malherida. Los guerrilleros que acompañaban a Forja insisten a Eric que
deben llevarla rápido a la base de operaciones de Cortez. Están a punto de
emprender el camino cuando Eric ve que Jean se ha quedado atrás… hablando sola.
Ella, sin embargo, cree estar viendo a Jason Wynegarde, de pié y delante de
ella. La imagen de Jason le transmite un mensaje que él mismo había dejado
grabado en la mente de Jean. Un mensaje que, en caso de morir él, activaría
algo en el subconsciente de la joven.
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| “Jean, si estás viendo esto… es que ya estoy muerto.” – Jason Wynegarde |
Al mismo tiempo, la muerte de Jason Wynegarde a manos del
prototipo de centinela Nimrod provoca otro efecto inesperado… en la mente del
mismísimo Charles Xavier. Éste se encuentra al volante de un coche de alquiler,
acompañando a quien él cree que es la única superviviente del ataque de Arma X
a su mansión (y que en realidad es Raven Darkholme, agente de esa misma
organización paramilitar). Una súbita descarga psíquica deja casi fuera de
combate a Xavier, quien está a punto de estrellarse contra un camión. La muerte
de Jason Wynegarde ha anulado los sellos que éste había impuesto en el
subconsciente de Xavier hace casi diez años.
Entre esos recuerdos que acaban de despertar en la mente de
Xavier, éste recuerda que la mansión acogió por aquel entonces una pequeña
escuela para niños con capacidades especiales. Xavier recuerda que Jason
Wynegarde era el psicoterapeuta de la escuela y que estaba obsesionado con la
idea de incentivar el potencial psíquico del que hacía gala una de las jóvenes
alumnas… Jean Grey. Wynegarde acusaba a Xavier de estar impidiendo a la joven
desarrollar todo su poder con libertad. Sin embargo, Xavier consideraba que la
esquizofrenia que padecía la pequeña Jean debía ser tratada por profesionales
antes de dejarle libre sus poderes. Para Wynegarde la traición de Xavier fue
completa cuando este cerró la escuela para irse a trabajar con Eric Lensherr en
el proyecto que, más tarde, acabaría pervirtiéndose y convirtiéndose en Arma X.
Todos esos recuerdos habían sido debidamente escondidos por Wynegarde, quien
manipuló la mente de Xavier a través de su único punto débil: los sueños.
Abrumado aun por la intensa revelación de su pasado, Xavier
hace oídos sordos a la insistente (y falsa) Jean de seguir conduciendo rumbo a
un lugar seguro. Pese a que puedan ser un blanco fácil para Arma X, Xavier
decide que es mejor descansar un poco antes de seguir adelante, por lo que
optan por hacer noche en un motel de carretera. Mística, contrariada, mira al
horizonte. Descubrimos entonces que un camión ha seguido el rastro de ambos
desde dejaron atrás Nueva York. Dentro del camión están el agente de Arma X,
Victor Creed, acompañado por el inquietante ente tecnológico Nimrod y su
creador, Bolivar Trask.
Entre tanto, en Pequeña Madripur, Scott Summers consigue
acceder a uno de los peores antros de uno de los peores barrios de toda Nueva
York. En los sótanos del local consigue reunirse con el dueño, un antiguo
miembro de los Morlocks llamado “Hemorragia”.
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| El cameo de Simon Pegg como "Hemorragia" |
Haciéndose pasar por el único
morlock que seguía haciendo tratos con él – un tipo al que todos llamaban “el
Cíclope”; Scott trata de ver si “Hemorragia” puede darle alguna información
sobre el paradero de su hermano Alex o del tipo que puede que lo tenga
capturado: un tratante de esclavos conocido simplemente como “Corsario”. En
lugar de respuestas, Scott descubre que “Hemorragia” le ha tendido una trampa y
que piensa venderlo como esclavo a un cliente muy especial. Éste cliente
resulta ser el mismísimo Logan, a quien habían enviado para encontrar a los
morlocks desaparecidos… pero que ha reconocido el olor de Scott como el de uno
de los chicos que estaba en la mansión de Xavier.
Casi al mismo tiempo, en Genosha, Eric y Jean acceden a
través de una red de alcantarillado hasta el cubil donde se esconden los pocos
supervivientes del movimiento rebelde genoshano. Allí, mientras un curandero
trata las heridas de Forja, Eric y Jean conocen a Fabian Cortez, el cabecilla
de los rebeldes… o de lo que queda de ellos: apenas llegan a la docena y, por
el movimiento que se ve en el refugio, parece que lo estén preparando todo para
salir del país. Cortez les cuenta que la guerra ha terminado, que Shaw ha
tardado demasiado en enviar refuerzos y que ya no hay nada que puedan hacer.
Las palabras de Cortez se ven interrumpidas por las de Jean
que, habiendo escuchado en silencio la discusión entre el general y Eric; se
limita a responder: “Señor Cortez… lléveme hasta la granja más cercana.”
Entre tanto, en Estados Unidos, tiene lugar una desagradable
discusión entre otra Jean Grey y Charles Xavier: pese a que las instalaciones
de Isla Muir parecen el único sitio en el que ambos podrían estar a salvo de
Arma X, Xavier no quiere correr el riesgo de conducir a esos asesinos hasta
allí. La discusión se ve súbitamente interrumpida por la aparición del
implacable Nimrod. Horrorizado, Xavier comprueba que sus poderes psíquicos
parecen inútiles contra su misterioso agresor. Sin embargo, consigue escapar
por su propio pie subiendo al coche con la falsa Jean quien, aprovechando la
tensión del momento, logra que Xavier le revele finalmente el paradero de las
instalaciones de Isla Muir. Una vez tiene los datos, Mística sonríe y – dejando
ver sus ojos amarillos – noquea a Xavier.
Al mismo tiempo, a bordo de un avión de carga militar, Scott
Summers es despertado por sus captores mediante el procedimiento de la ducha a
presión. Encadenado al techo de la bodega de carga, Scott descubre que ha sido
capturado por agentes de Arma X… y el hombre que los comanda parece ser el
mismo asesino de las garras al que se enfrentó en el pasado.
Entre tanto, en Genosha, Eric y Jean consigue infiltrarse en
una de las granjas que el gobierno de Moreau tiene repartidas por la isla.
Mientras Cortez y otro de sus hombres se hacen pasar por magistrados, Eric y
Jean son llevados a las instalaciones subterráneas, ocultas bajo lo que parecen
barracones de almacenaje. Sin embargo, los magistrados que los llevan deciden “pasárselo
bien” con la guapa pelirroja antes de encerrarla con el resto de los “mutantes”
– término que escupen con desprecio. Mientras, otros dos soldados trasladan a
Eric a un enorme sótano: allí, encerrados en cámaras, hay docenas de personas
que permanecen en estado de coma. Todos ellos muestran señales de haber sufrido
intervenciones quirúrgicas, habiéndoseles quitado órganos… Eric siente el odio
crecer en él al darse cuenta de por qué llaman a estos sitios “granjas”.
Al mismo tiempo, en Estados Unidos, Xavier despierta esposado
a un asiento en el interior de un camión de Arma X. Para su desgracia,
comprueba que le han puesto una versión mejorada del casco que ya anuló sus
poderes la primera vez que fue capturado por ellos. Acompañando a la agente
Darkholme (codename: Mystique) y a un viejo conocido (el agente Victor “Sabertooth”
Creed); Xavier se sorprende al encontrar allí a Bolivar Trask: el que fuese
ingeniero jefe en Arma X y antiguo colega de Xavier dentro de dicho programa,
le revela que ha enviado a su última creación – algo a lo que llama “Prototipo Nimrod”
– a Isla Muir con la sana intención de poner a prueba su capacidad para
neutralizar amenazas mutantes.
“Ha pasado mucho tiempo, Charles… pero parece que por fin
voy a tener la oportunidad de demostrarte lo equivocado que estabas al llamar a
tu especie… “homo superior.” – Bolívar Trask
Mientras, en Genosha, los soldados se disponen a meter a
Eric en una de las cámaras de contención. En ese momento, en el nivel superior de
las instalaciones, Jean se zafa de sus captores… provocando una explosión de
fuego que arrasa el interior del almacén. Varios metros por debajo, Eric y sus
captores sienten el temblor procedente del exterior. Y no tardan en ver
aparecer a la joven a través del ascensor, desencadenando toda su furia
telequinética contra los soldados. La impresionante descarga de poder de la que
hace gala la joven no sólo deja sorprendido a Eric… sino que además sobrecarga
los sistemas electrónicos de las instalaciones, desactivando las cámaras de
contención donde estaban encerrados las víctimas de los magistrados.
Casi al mismo tiempo, Logan pierde la paciencia con Scott y
está a punto de matarlo aunque ello implique no sacarle todo lo que sabe. Es
entonces cuando una potente descarga de plasma se lleva por delante a Logan,
descubriéndose que el hermano de Scott, Alex, había conseguido infiltrarse en
el vuelo de Arma X haciéndose pasar por uno de los pilotos. Scott, empleando
sus rayos ópticos, lanza una potente descarga contra el fuselaje del avión. Eso
provoca una despresurización que se lleva por delante a los dos soldados que
quedaban en pie. Sin embargo, la ráfaga disparada por uno de ellos alcanza a
Alex, hiriéndolo de gravedad. El avión, sin control, comienza a precipitarse
contra el suelo y Logan, que se ha hecho con el único paracaídas que queda, se
despide de Scott mientras este, con el cuerpo de su hermano entre los brazos,
lo ve saltar al vacío.
“Bon Voyage, “Cíclope”. Espero que sepas cómo se pilota este
trasto…” – James Howlett, Codename “Wolverine”.
Entre tanto, en Genosha, los hombres de Cortez coordinan a
toda prisa la evacuación de las docenas de personas que se encontraban
encerradas bajo el sótano de la granja asaltada por Eric y Jean. Ésta, al igual
que las personas que han sido sacadas de las cámaras, apenas puede tenerse en
pie… aunque en su caso se debe al tremendo esfuerzo realizado para liberarlos.
Cortez pregunta a Eric por el estado de la joven, sin ocultar su sorpresa – e incluso
temor – ante el inmenso poder del que ha hecho gala la chica.
Antes de poder responder, una voz muy débil suena a espaldas
de Eric.
“¿P… padre?” – Pietro Maximoff.
Al darse la vuelta, Eric ve como un par de hombres de Cortez
sostienen a un debilitadísimo Pietro, cuyas piernas parecen haber sido drenadas
de tal forma que lucen raquíticas, incapaz de sostener sus propio peso. El capítulo
acaba con la mirada de sorpresa en los ojos de Eric ante tan inesperado
reencuentro.





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